Mostrando las entradas con la etiqueta Artículos. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Artículos. Mostrar todas las entradas

martes, 6 de agosto de 2019

EN NUESTRO CORAZÓN POR SIEMPRE


 -A Marcia Eliana Pinos Navas-

Solamente unos pocos minutos en medio del pesar, la nostalgia, la pena y ya la añoranza, para expresar el más sentido agradecimiento en nombre de toda la familia, presentes y ausentes, a cada una de las almas nobles que en este momento acompañan tan aciagas horas, en que honramos la memoria en medio del dolor en la despedida desde acá, hacia lejanas tierras; gratitud imperecedera a familiares, amigas, amigos, compañeros que estuvieron ayer, a los que permanentemente han estado pendientes, por varios medios, del desenlace fatal de ese camino de expiación señalado para llegar a Dios, para Marcia Eliana, hija, hermana, abuelita, madre, esposa, compañera, amiga, hermana política, comadre, y cuantas otras virtudes encierra en sí, una madre, y que se desbordan más que nunca, cuando tiene que decirnos adiós.

Una de esas mujeres que, dejando atrás un país mal gobernado, se sumó a la búsqueda de horizontes distintos en nuevas tierras, en nuevos destinos, donde a fuerza de fe en Dios y en la Virgen María, y de lucha indetenible, pudo sacar adelante a sus hijos, ser apoyo de sus padres, hermanos, hermanas y familiares, paisanos y amigos que se fortalecieron con ella, en el calor de la ausencia, y del recuerdo de sus nativos lares.

Quién cómo Marcia Eliana para ser mujer de fe, de servicio a las cosas de la Iglesia, en el Santuario de la Virgen del Monte Carmelo, en Jersey City; quién como ella para ayudar en la pastoral y en las múltiples acciones de bien de esa comunidad, en el servicio a la caridad y atención a los coterráneos enfermos y necesitados; quién como ella para su lugar de habitación, convertirlo en centro de operaciones familiares, en las buenas y en las malas; para mantener vivas costumbres y tradiciones de la lejana patria; donde con sacrificios y no poco amor, concentró a todos; aún en su lecho de dolor, en sus últimos días, cuando reunió al 100 % de su hermandad, aunque para compartir su agonía y el dolor inenarrable  de ellos y de su madre. Se despidió de Linda Nelly días atrás, y esperó que vayan sus 2 últimas hermanas, a las que no veía, Eugenia y Catalina, para luego de unos días de ratificarse hermanas para siempre, decidirse partir, atendiendo ahora sí el supremo llamado…

Y en estos momentos reposa ya en el lecho frío de la muerte, ante tantos ojos incansables en el llanto irremediable; pero que no dudan en mirar al cielo, ante la certeza de que ya está gozando de la ausencia de dolor, de paz, de la eterna dicha de ser con Dios, con su, y nuestra Santísima Virgen, en el paraíso eterno.

Hace casi dos años, cuando retornó a esa tierra, a esa patria que le acogió con sus brazos abiertos, y le llamaba para acogerlo en su regazo para siempre, se despidió también de nosotros, sabiendo que quizá era el adiós final; las manos levantadas no fueron como en ocasiones anteriores; tampoco sus y nuestras lágrimas, ante la denunciada presencia de la enfermedad temible.

Y así acaba de irse, de volar al cielo nuestro familiar querido e inolvidable; dejándonos con el frío de su partida los más gratos e imperecederos recuerdos, de tantas cosas a su lado. Mujer buena, sencilla, hacendosa, en esta hora en que con los tuyos, allá en el destierro, y en esta tu tierra de origen, hoy te evocamos, y nos hemos reunido para elevar juntos oraciones al bendito Dios, te aseguramos que te hacemos falta, que sentimos la distancia de tu entrañable voz, de tus abrazos cariñosos, de tus manos generosas, de tu espíritu y tu fe inquebrantables.

Desde esta distancia, te decimos, te digo, Marcia Eliana, que hoy el Supremo Hacedor ha querido llevarte a su lado, para premiarte por tanto esfuerzo, tanta vida dada, y tantas buenas obras; nos toca entonces, me toca despedirte, como lo hicimos siempre, despedirte en el recuerdo de tu querida presencia en nuestras vidas, que nos reconfortará; y decirte un adiós postrero, elevar juntos a Dios una enésima oración, con el corazón acongojado y el dolor a flor de piel; pero queremos asegurarte asimismo, que te tendremos presente en todas las cosas, en todos los instantes, y que sentiremos tu amor, tu presencia amable; tus bendiciones y tu amor desde el cielo, desde donde has de continuar guiándonos en nuestro paso por este mundo, camino a ese día en que volveremos a encontrarte, a abrazarte con el inacabable cariño de siempre; nueva embajadora nuestra en el cielo, nuevo ángel de la Corte Celestial. Te decimos desde acá, gracias, mil gracias por todo Marcia Eliana Pinos Navas; adiós por ahora, adiós, hasta luego, hasta siempre, hasta nunca, hasta toda la eternidad, te vas llevándonos contigo en tu mente eternal, y te quedas acá en nuestra alma, en nuestras oraciones, en nuestro corazón.
                                                     ADIÓS

PD: Marcia Eliana fue mi estimada 2da. cuñada, de 8, mi comadre; falleció a los 56 años de edad, tras un cáncer fulminante, el martes 30 de julio de 2019, en Jersey City, N.J., EE.UU. Esta despedida la pronuncié en Azogues, su ciudad natal, ante capilla ardiente levantada, tras una Misa de Cuerpo Presente celebrada la tarde del miércoles 31.
                                                                                          
                                                              Bolívar Delgado Arce

lunes, 30 de abril de 2018

UN SALUDO EXISTENCIAL AL TRABAJADOR UNIVERSAL

El día de hoy, el incesante, rítmico y celestial golpe del yunque se ha detenido; el ensordecedor ruido de las máquinas y motores han hecho un alto momentáneo; el hombre del agro y su yunta de bueyes descansan por un instante; el fragor y la vida misma diaria nos muestra otra cara, y se puede decir que hoy, "el sol sí brilla para todos”.

Es que el calendario pasajero y esquivo marca el día 1 de Mayo, día del trabajador ecua­toriano, día del trabajador latinoamericano y mundial; pero,... dediquémonos a meditar un momento: ¿Qué es el trabajo?, Qué es un trabajador?, y traigo la voz y la palabra por demás autori­zada de su Santidad Juan Pablo II, que en su Encíclica "Laborem Excersens" nos dice: "Con su trabajo el hombre ha de procurarse el pan cotidiano, contribuir al continuo progreso de las cien­cias y la técnica, y sobre todo a la incesante elevación cultural y moral de la sociedad en la que vive en comunidad con sus hermanos”.

Y, "trabajo" significa todo tipo de acción realizada por el hombre independientemente de sus características o circunstancias; significa toda actividad humana que se puede o se debe reconocer como trabajo entre las múltiples actividades de las que el hombre es capaz y a las que está predispuesto por la naturaleza misma en virtud de su humanidad. Hecho a imagen y semejanza de Dios en el mundo visible y puesto en él para que dominase la tierra, el hombre está por ello, desde el principio, llamado al trabajo.

             El trabajo es una de las características que distinguen al hombre del resto de las criaturas, cuya actividad, relacionada con el mantenimiento de la vida, no puede llamarse trabajo; solamente el hombre es capaz de trabajar, solamente él puede llevarlo a cabo, llenando a la vez con el trabajo su existencia sobre la tierra. De este modo el trabajo lleva en sí, un signo particular del hombre y de la humanidad, el signo de la persona activa en medio de una comunidad de personas; este signo determina su característica interior y cons­tituye en cierto sentido su misma naturaleza.

            Pero, si meditamos un poco más veremos que la diminuta hormiga, la afanosa abeja, el asno y el buey cantan también su himno al trabajo, cada uno al igual que el hombre, pero en circunstancias diferentes, están día a día entregando su esfuerzo, su habilidad y su vida en pos de la consecución de su motivo, de su empeño, de su meta.

            Veintiún siglos le tienen una incalculable y eterna deuda al trabajo, veintiún siglos  que las notas marciales, desafiantes y vencedoras, cruzan el espacio cantando al esfuerzo humano, al trabajo creador y noble, desde el mismo momento en que la mano del hombre se empeñó en confeccionar una rudimentaria flecha o cuando trabajó incesante para conseguir poner en movimiento una máquina de vapor, o cuando entregó todo de sí para elevarse por ­los aires en un primitivo monoplano; mas, no podemos negar que ellos fueron los pioneros para que el trabajo cada vez más avanzado y técnico pusiera hoy al hombre en el cosmos, al mando de sorprendentes e inimaginables aparatos; aunque también mentes malignas desvíen ese conocimiento e inteligencia hacia causas y efectos negativos.

            Pero, ¿por qué el 1 de Mayo es el Día Universal del Trabajo?; pues, recordemos que un día como aquel, en 1886, los trabajadores y obreros de las fábricas de la ciudad norteamericana de Chicago, cansados del yugo imperialista que les oprimía y exprimía sus vidas, obligándoles a trabajar un excesivo número de horas al día, a cambio de miserables salarios acompa­ñados de inhumanos tratos, decidieron levantar sus puños y de­cir; ¡Basta Ya! y se volcaron por millares a las calles de la gran ciudad a protestar y exigir mejoras en su ritmo de trabajo, en un movimiento clasista sin precedentes en la historia; movimi­ento que conmovió las bases mismas del imperialismo explotador y abrió las puertas, y encendió la antorcha de la insurrec­ción obrera y popular organizada, en el resto del mundo; mas, los patronos, prepotentes y sordos, lanzaron contra ellos a toda la Policía y otros grupos mafiosos, quienes arremetieron sal­vajemente contra los obreros, causando la muerte y sembrando con miles de cadáveres las calles de Chicago, que se vieron ba­ñadas de sangre noble, bravía, vívida y gloriosa, de seres que dieron lustre al movimiento obrero y que pagaron con sus vidas el precio del triunfo que llegaría después, cuando se reconoció oficialmente las 8 horas diarias de trabajo, es decir las 40 horas a la semana y otras reivindicaciones, en cuyo honor y memoria se celebra cada año, con unción y excelsitud, el Día Universal del Trabajo.

            En este día, hagamos nosotros también un alto a nuestra faena y digamos: ¡loor al trabajador en su día, loor al pequeño trabajador que limpia zapatos, vende billetes de lotería o periódicos por las calles; loor al obrero, al artesano, al agricultor, al maestro, al trabajador intelectual y a todos aquellos que de una u otra forma mantienen "encendidos los motores” de la vida y del desarrollo de nuestra planeta!

            Para terminar, permitidme que cite unos versos sobre el trabajo, que Pablo Neruda escribiera:
  "Allí pude, en mi piedra central, extender al
aire
                                ojos, oídos, manos, hasta oír
                                libros, locomotoras, nieve, luchas,
                                fábricas, tumbas, vegetales pasos,
                                y de Manhattan la luna en el navío,
                                el canto de la máquina que hila,
                                la cuchara de hierro que come tierra,
                                la perforadora con su golpe de cóndor
                                y cuanto corta, oprime, corre, cose:

                                y cuanto corta, oprime, corre, cose:
                                seres y ruedas repitiendo y naciendo.
                                                 Trabajo
                                edificado en lo desconocido,
                                es tu paz de panal lo dulce tuyo…”


                                                         Bolívar Delgado Arce


                                De: "Desde el Atril" (Libro de Conferencias. Inédito)



jueves, 8 de marzo de 2018

UN SALUDO ESPECIAL A TODAS LAS MUJERES DEL MUNDO, EN SU DÍA UNIVERSAL


Homenaje pronunciado con esta oportunidad, este año, que les comparto con afecto:

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER

Mujer,
eres grande:
tus ideas están llenas
de infinito
y tu corazón de amor que inunda
el universo.
         Ahora y en cualquier tiempo, hemos de relievar y aplaudir el hecho de magna justicia, de destacar el rutilante espacio que en el calendario se ha señalado, el 8 de Marzo, como un paréntesis exclusivo de homenaje, admiración y afecto a la Mujer de todos los niveles sociales y credos; a vosotras compañeras queridas y entrañables de la Asociación de Profesores y Servidores de la Unidad Educativa UNE, nuestra casa sempiterna; a vosotras, conquistadoras insignes de elevados sitiales, en las más diversas actividades humanas.

         En cada una de vosotras, compañeras, está la mujer que escribe, que labra el campo, que educa, que milita en la política, en el deporte, en la ciencia, en los procesos revolucionarios, al timón de su hogar, instituciones y Estados. Allí ternura y decisión, belleza y capacidad, allí lideresas indiscutibles en el país, América y el mundo.

“Todos los versos y todas las flores, todas las notas inmortales y todos los trinos para vosotras, para ellas".

"Hoy me  llenas de luz, mujer! Me siento todo
lleno de vaguedades, de imprecisión, de nada;
la evocación exúltame líricamente a modo
de fragancia que inciensa una alcoba olvidada.

¡Qué perfume tan íntimo tu evocación exhala!
la vaguedad empompa más tu evocación trunca.
¡La realidad presente con el tiempo resbala
y mi dicha es eterna, porque no llega nunca”.

Sí, es de pleno merecimiento señalar a tan sobresalientes mujeres que hoy engalanan este espacio; vosotras que en nuestra senda han puesto y ponen sus haces de luz, su espíritu, su encanto, su candidez, su amor, su arte, su gloria y su destino; destacamos a vuestra y nuestra madre, a la abuela, a nuestra hermana, hija, sobrina, a la mujer que espera en casa, a la novia; a las compañeras del cuerpo directriz y planta de nuestra Asociación, compañeras de profesión y aconteceres; mujeres, pétalos de gracia, eficiencia, bondad, maternidad, galanura…; vosotras sois quienes atienden una casa, un taller; aquellas religiosas y novicias del mundo, mujeres amantes y eternas; vosotras, todas las mujeres transmutadas en huellas vivientes de todas las generaciones.

         Relievamos vuestra acción, como ha ocurrido desde 1857, cuando insurgió la presencia de la mujer en las calles de la ciudad de Nueva York, demandando justicia e igualdad, nuevos espacios y oportunidades y, dejando atrás para siempre, errores antiguos, vitales, de género, laborales y sociales. Insurgencia que ha ido fortaleciéndose y colocando a la mujer universal, en el alto sitial donde las encontramos, desde donde están sacrificada pero generosamente, entregando su invaluable contingente en la búsqueda de una sociedad secular, de mejores condiciones para todos.

Gracias señor Vicepresidente de la Asociación, Gracias compañeras por permitirme cantarles en este día. Nuestro homenaje, saludo emocionado y gratitud a ti mujer excelsa de la ASOPROS, de cuya mano, entusiasmo y acción, este grupo humano puso su planta en América Central, en las Islas Encantadas, en picos nevados, jungla, valles y playas de nuestra geografía patria. Que nosotros y el mundo entero, hoy y siempre, levantemos podios y banderas, levantemos el icono brillante de la mujer estudio, mujer superación, mujer conquista, mujer meta, mujer puño en alto, mujer inteligencia, mujer agua viva,
mujer brazos ardientes,
mujer corazón
senda, amor,
florilegio y poesía;
bandera gloriosa, real y vigente promesa,
desde este lar,
allende todas las fronteras!

                                                                                            Dr. Bolívar Delgado Arce
                                                                                             Azogues, marzo 8 de 2018


sábado, 16 de diciembre de 2017

TIEMPO DE TERNURA, TIEMPO DE NAVIDAD

El próximo domingo 24, el mundo cristiano jubiloso recordará el nacimiento de Jesús, el Mesías, el Salvador, el Rey de reyes, el Hijo del Dios Eterno y, viviremos de esta manera, el aniversario número dos mil diecisiete de aquel extraordinario acontecimiento ocurrido en el pequeño pueblito israelita de Belén, en Judea, llamada también Tierra Santa.

              Recordaremos nuevamente, el magno suceso que acaeciera en un humildísimo establo, teniendo como protagonistas a María, José y mansos buey, asno y ovejas, como a grupos de humildes pastores, labriegos y beduinos, que fueron anunciados por coros celestiales que cantaban en lo alto, sobre el magno suceso.

Belén a esa fecha estaba lleno de visitantes y peregrinos que habían llegado para empadronarse para el censo poblacional que en ese año había ordenado el emperador romano Augusto César; como los padres de Jesús eran también oriundos de ese lugar, fueron allá, no encontraron albergue y, como llegaba la hora del alumbramiento, se refugiaron en un establo; iluminados por una gran estrella y, entre los animalitos que en ese corral dormían, brilló la luz para todo el mundo. Y allí, al no disponer de una cuna, la Virgen María recostó aI divino infante en un pesebre, es decir, en un recipiente donde se pone la paja para alimentar a los animales, los cuales abrigaron al Niño en esa fría noche de invierno, según relata San Lucas en su Evangelio.

            Allí se originaron todas las navidades. Pero nos encuentra hoy este diciembre, conmocionados por la falta de humanismo, de perdón sincero, de solidaridad, de reconciliación, de amor…

              Navidad, dulce aroma y flor; Navidad, festividad tan grata que nos trae más que cualquier época del año, los más hermosos como nostálgicos recuerdos de nuestra niñez, de nuestra inocente algarabía, de nuestros primeros juguetes y regalos, o quizá de las primeras lágrimas y frustraciones, porque, quienes descendiendo de padres pobres, no alcanzaron a tener su regalo soñado...

Pero, Navidad es también encontrarse con nuestros años frente a la vida, con nuestros familiares y amigos, con nuestros vecinos y compañeros, con las personas queridas y ausentes, temporal o definitivamente; es volver a vivir mo­mentos de ensoñación, de ternura, de felicidad, aún de lágrimas, y verter manojos de guirnaldas de amistad, de buena voluntad, de los mejores augurios, de compañerismo, de unión, de solidaridad y esperanza... 

Es la ocasión, aunque no debe ser la única, de compartir algo con quienes nada o muy poco tienen; de que nos desprendamos de lo poco o mucho que poseamos y demos a quienes carecen de mucho o de todo; algo podemos dar siempre, sobre todo amor, mucho amor, comprensión, amistad, solidaridad, apoyo... El poeta invita a que disfrutemos de una alegre Navidad, mientras podamos, cuando exclama:

                                “Vamos, que la noche a reír convida                                                                                          con los cascabeles de su regio encanto;                                                  antes que nos muestre sus puños la vida,  
antes que se llenen los ojos de llanto...”

              Muy queridos circunstantes, familiares, amigas y amigos en todo el mundo, al exteriorizar el más caluroso saludo navideño, repleto de buenos augurios para el año que llega, me permito recalcar la exhortación a lo expresado, a tratar de ser diferentes, justos, humildes, generosos, solidarios y que, sobre todo, recibamos a Jesús, en nuestros corazones.

              Que nadie se siente a la mesa si no ha olvidado agravios, si no ha pedido perdón y perdonado al prójimo, que nadie esté en paz si no ha dado o está dando paz a los demás, que nadie duerma tranquilo si no ha visitado a un encarcelado, a un enfermo, o si no se ha preparado para recibir a Dios para siempre en su hogar, en su propio ser...
              A todos ustedes, con la alegría reverdecida de esta nueva celebración, y al abrigo del dulce hogar: ¡Feliz Navidad!

                                                                                              Bolívar Delgado Arce

De: "Desde el Atril" (Inédito)

(Alocución a ser pronunciada esta semana en una reunión social con ocasión de la celebración de esta singular fiesta universal).




miércoles, 9 de marzo de 2016

ARTÍCULO DE PRENSA

Mis queridas amigas y amigos:

Permítanme compartirles mi artículo publicado el sábado anterior, 05 de marzo, en el periódico Semanario "Heraldo del Cañar", con todo respeto, a fin de que continúen enterándose y asombrándose acerca de la amarga realidad de los docentes ecuatorianos, más perseguidos que nunca por el Ministerio de Educación. Y lo peor, con la cabeza gacha... Creo que soy, de frente, "la única voz que grita en el desierto..."