Volver a mirar
atrás, al recuerdo,
desperdigadas,
desperdiciadas
abandonadas horas
días, estaciones.
Volver a buscar
palabras
y gestos, y hechos
perdidos al momento,
inconveniente,
irrelevante
innecesario, cuando
ya las horas no
alcanzan.
El corazón no se reanima
las lágrimas tienen
ya
su propio cauce irreversible,
no se puede retomar
lo ido,
irrenunciablemente
merecemos el olvido.
Bolívar Delgado Arce