!Gracias, gracias, Señor!... Me has dado llanto
y he llorado por fin... !Gracias, Dios mío!
un pobre corazón que sufre tanto,
un pobre corazón que está vacío
y he llorado por fin... !Gracias, Dios mío!
un pobre corazón que sufre tanto,
un pobre corazón que está vacío
de esperanza y de fe, necesitaba
para no reventar en mil pedazos
reventar en el llanto que le ahogaba!...
!Oh! !dejadme llorar!... Acaso el grito,
de las entrañas mismas arrancado
del corazón de un hijo es infinito!
!Quizá traspase la mortuoria losa
y a través de la tumba y el olvido
llegue a la eternidad donde reposa
el pedazo del alma más querido!...
!Es mi postrer adiós...el que la muerte
no quiso que te diera, padre mío,
ni me lo dieras tú... cuando por verte
un instante brevísimo siquiera,
el féretro sombrío
donde duermes, mi padre, te siguiera!...
!Padre, mi padre, escúchame, responde!...
-Horrible desvarío!-
¿Es esto un ataúd?... ¿Aquí se esconde
el autor de mi vida? ¿Aquí, Dios mío?...
¿Aquí donde se estrella
convulsa de dolor el alma loca
y besos tantos con sollozo inmenso,
con desesperación deja mi boca?
Sombra bendita de mi padre muerto,
heme aquí sollozando y de rodillas,
empapadas en llanto las mejillas
y de honda herida el corazón abierto...
Huérfano, en mi dolor no pido al cielo
el alivio mezquino del consuelo;
solo quiero tenerte, padre mío,
en amor, en espíritu, en imagen
de mi recuerdo en el altar sombrío.
Y hasta el instante en que también sucumba,
con mi amor y mis llantos esconderte
en la secreta tumba
del alma entristecida hasta la muerte.
Manuel María Flores
(Mexicano)
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Valoraré en sumo grado su inteligente como generosa referencia a este blog.