domingo, 23 de julio de 2023

A NINGUNA PARTE

 

He visto pasar muchas lunas nuevas

muchas lunas llenas,

he visto igual tantas madrugadas

heladas

y empapadas de lluvia;

cúmulos de aborregadas nubes

en cielos azulados y nítidos,

serraniegos, tropicales.

Tantos cortejos he visto pasar,

todos inexplicados

en su tránsito a ninguna parte;

abrazos, manos levantadas

y silencios

me ha sido dado mirar

y dejar también pasar.

Y así, germinaciones, florilegios

y vendimias

todas subyugadas

a incorpóreas trillas

a etéreos lagares.

Puedo decir, porque he visto,

que todo termina

en tardes atropelladas de nostalgias

que tampoco van a ninguna parte,

como los sueños, como los años

que se van, que se han ido

sin que, en mi asombro,

los haya visto pasar.

 

               Bolívar Delgado Arce

lunes, 10 de julio de 2023

LLUVIA (Poeta invitada)

 Y amaneció con la lluvia

entrecortada,

como tambores

suenan los techados,

todo tan lóbrego y misterioso

desparramando humedad y frío,

las perlas nacaradas del granizo

rebotan en la calzada,

musicalizando el páramo,

los jardines tiemblan de frío

y las aves huidizas

se acurrucan en las ramas.


La ternura de alados suspiros

estrujan los sentimientos,

lenguaje de luceros distantes,

y se funde el galope de la lluvia

con deshebradas lágrimas.

!Llueve en la calle,

llueve en el alma...!


Bertha Romero Heredia 
(Azogues)





sábado, 17 de junio de 2023

DESIDIA

 Y llegaste con luces rutilantes

de lucero

me diste tu sabor a cumbre

a esperanza que vendría

de más allá de las fronteras.

 

Y pudimos levantar palacios

con polvo azucarado de planetas azules

y galaxias blancas…

 

La expectativa no basta,

más aún, la desidia rompió

el hilo de todas las luces:

vida-música-poesía y esperanza;

me llevaron, y a ti,

a las esferas profundas

de los mundos oscuros del tiempo,

sin regreso.

 

 

Bolívar Delgado Arce

lunes, 29 de mayo de 2023

POESÍA DE UNA GRAN POETA Y MAESTRA -*- ESTHELA GARCÍA MACÍAS

 Un cálido saludo e inacabables abrazos a mis amigas y amigos del Blog, en cualquier lugar del mundo. 

De su reciente libro "Voces que me nacen en los dedos" (-colección LÍNEAS-), publicado por el Ángel EDITOR, de la ciudad de Quito, una muestra de la distinguida poeta, desde Azogues-Ecuador:


VII

Tienes forma de palabra vacía y sin sentido,

palabra que abundante casi nunca dice nada

un sonido que se apaga, un silencio que se olvida.


X

Necesito dejar caer las rocas
que tengo en el recuerdo,
y limpiar algunos horizontes confundidos.
Palabras de alas rotas
que esperan en la raíz de los geranios.
Necesito saberme libre
del agobio que significan los secretos de la piel.
Tengo un pasaporte que no uso,
por una cadena atada a los tobillos
que siempre me ha tenido en este sitio.
Ya no me está alcanzando el tiempo para soñar tanto.
Necesito nacer desde mi orilla,
con la mirada más frondosa,
para crecer sin el alma apretujada.
Pero no basta lo que siento
para destapar las cañerías del pasado,
y dejar que corra el agua
de mi palabra hecha poesía.



ENTRELÍNEAS

Puedes encontrar entre mis versos
la razón de mi alegría y mis penas.
Soy un barco que navega a la deriva,
se me cruza cada noche alguna estrella,
que palpita con la luz de algún recuerdo.

Pero tengo el alma torturada en plena fiesta
y la palabra encadenada, a un silencio atronador.
Me puedo enamorar,
lo mismo de una flor, que de una espina
y dejo que me sangre por las dos, el corazón.

No te enamores de mí, no te conviene,
llevo a cuestas el enorme peso del rencor.
A veces me lastima el furor de algunas vidas
y encuentro más consuelo en un adiós.
No trates de entenderme, ni yo puedo.

Solo te pido,
que abras tu alma al susurro de mi voz.
Pues solo en el medio de estos versos,
podrás encontrar la razón de mi alegría
y mi dolor.



lunes, 15 de mayo de 2023

EL FARO DE ARTEMISA

 

Hera una hora negra

había tumulto entre las nubes

oscuras

y furor de sal entre las olas

y espumas,

pero vi un blanco y prodigioso faro

de brillante luz.

Capitán asediado por mil golpes

contra proa y popa

empujado furiosamente por babor

y estribor

pude llevar la barca maltrecha

al coralino acantilado

por refugio,

al pie del faro en forma de mujer

de blanco vestido hasta

las rocas.

Me sorprendió la intensa luz

que hendía la negrura del mar

saliendo de sus ojos

salvadores

y que yo había visto antes,

me eran conocidos, y amados…

¡Los ojos de Artemisa!

 

Bolívar Delgado Arce