Es mi sangre salvaje que revienta,
deseando febrilmente descolgar
los otoños que han quedado enredados
en las ramas, entre el follaje de los árboles;
destruir ardorosamente con mis manos
los motivos que valieron para dar origen
a la guerra y a la muerte de los años;
quisiera entrar en la mente de ti mujer
y desalojar de allí todos los nombres
guardados, pasados y actuales de otros hombres...
Así estoy, así me encuentran por hoy las madrugadas
así me contemplan los ocasos,
y las golondrinas viajeras de tardes ensangrentadas,
ven mis ojos escudriñando en las horas
de romper todo de un golpe, el momento,
de sacar las raíces de las noches,
acabar con los impuros espíritus amadores
de mujeres, de amigos, de canallas traidores.
La fiebre de enfrentar bravíamente
la resaca de todo lo hasta aquí vivido,
estúpido ensueño tratar de detener
lo que no quiere ser ya en mis arcanos,
idea, desesperante impulso de arrastrar,
quemar, derrumbar castillos de sucesos,
de a todo y a todos demoler, derribar... arrasar...
Bolívar Delgado Arce
De: "Pinceladas de un Sueño"
Blog de Bolívar Delgado Arce. Dr. en Leyes, Directivo y Editor periodístico, Poeta y Escritor; Dirigente con alma revolucionaria. Escritor favorito: Pablo Neruda; Ama la música clásica, la pintura, los viajes. Co fundador de la Sociedad Literaria y Cultural "Letra Nueva", de Azogues; Miembro de: Academia Iberoamericana de Poesía, Capítulo Ecuador (Cuenca); Asociación Latinoamericana de Poetas ASOLAPO (Lima-Perú). Instagram: poemas_ventana_de_instantes
sábado, 9 de septiembre de 2017
lunes, 4 de septiembre de 2017
DOLORES VEINTIMILLA DE GALINDO. (Ecuatoriana)
!QUEJAS!
!Y amarle pude al sol de la existencia
se abría apenas soñadora el alma...
perdió mi pobre corazón su calma
desde el fatal instante en que le hallé.
Sus palabras sonaron en mi oído
como música blanda y deliciosa;
subió a mi rostro el tinte de la rosa;
como la hoja en el árbol vacilé.
Su imagen en el sueño me acosaba
siempre halagüeña, siempre enamorada:
mil veces sorprendiste, madre amada,
en mi boca un suspiro abrazador;
y era él quien arrancaba de mi pecho,
él, la fascinación de mis sentidos;
él, ideal de mis sueños más queridos;
él, mi primero, mi ferviente amor.
Sin él, para mí, el campo placentero
en vez de flores me obsequiaba abrojos:
sin él eran sombríos a mis ojos
del sol los rayos en el mes de abril.
Vivía de su vida aprisionada;
era el centro de mi alma el amor suyo;
era mi aspiración, era mi orgullo...
¿por qué tan presto me olvidaba el vil?
No es mío ya su amor, que a otra prefiere;
sus caricias son frías como el hielo.
Es mentira su fe, finge desvelo...
mas no me engañará con su ficción...
!Y amarle pude delirante, loca!!!
!No! mi altivez no sufre su maltrato;
y si a olvidar no alcanzas al ingrato
!te arrancaré del pecho, corazón!
De: "Producciones Literarias"
!Y amarle pude al sol de la existencia
se abría apenas soñadora el alma...
perdió mi pobre corazón su calma
desde el fatal instante en que le hallé.
Sus palabras sonaron en mi oído
como música blanda y deliciosa;
subió a mi rostro el tinte de la rosa;
como la hoja en el árbol vacilé.
Su imagen en el sueño me acosaba
siempre halagüeña, siempre enamorada:
mil veces sorprendiste, madre amada,
en mi boca un suspiro abrazador;
y era él quien arrancaba de mi pecho,
él, la fascinación de mis sentidos;
él, ideal de mis sueños más queridos;
él, mi primero, mi ferviente amor.
Sin él, para mí, el campo placentero
en vez de flores me obsequiaba abrojos:
sin él eran sombríos a mis ojos
del sol los rayos en el mes de abril.
Vivía de su vida aprisionada;
era el centro de mi alma el amor suyo;
era mi aspiración, era mi orgullo...
¿por qué tan presto me olvidaba el vil?
No es mío ya su amor, que a otra prefiere;
sus caricias son frías como el hielo.
Es mentira su fe, finge desvelo...
mas no me engañará con su ficción...
!Y amarle pude delirante, loca!!!
!No! mi altivez no sufre su maltrato;
y si a olvidar no alcanzas al ingrato
!te arrancaré del pecho, corazón!
De: "Producciones Literarias"
martes, 29 de agosto de 2017
PÁGINAS VACÍAS
En las páginas escritas
de mi vida
entre líneas, en prosa
y algún verso
no había ningún
atractivo
- y a todos nos gustan
páginas ilustradas-;
surgiste a la luz,
entonces,
en néctares y almíbares
en colores de flor, de mariposas,
llegaste convertida en nueva historia
para ilustrar profusas de magia
mis páginas
que temblaban entre ausencias.
Bolívar Delgado Arce
(Inédito)
de mi vida
entre líneas, en prosa
y algún verso
no había ningún
atractivo
- y a todos nos gustan
páginas ilustradas-;
surgiste a la luz,
entonces,
en néctares y almíbares
en colores de flor, de mariposas,
llegaste convertida en nueva historia
para ilustrar profusas de magia
mis páginas
que temblaban entre ausencias.
Bolívar Delgado Arce
(Inédito)
jueves, 24 de agosto de 2017
PARA DESPEDIR AGOSTO...
FRENTE AL VIEJO MAR
Te quiero aún y te vuelvo a recordar
mientras dejo mis huellas en la arena,
frente al viejo y anchuroso mar
cuando al sol a morir condena.
mientras dejo mis huellas en la arena,
frente al viejo y anchuroso mar
cuando al sol a morir condena.
Buscándote amor, mi dicha pasada
van mis pasos recorriendo esta playa,
fija en el horizonte la mirada
donde el día ensangrentado desmaya.
van mis pasos recorriendo esta playa,
fija en el horizonte la mirada
donde el día ensangrentado desmaya.
Dónde están tus pies cual piel de encaje,
que correteaban inquietos en faena...
de gracia y belleza tras el oleaje,
recogiendo caracoles en la arena?
que correteaban inquietos en faena...
de gracia y belleza tras el oleaje,
recogiendo caracoles en la arena?
Cuando el agua del océano bañaba
ese cuerpo grácil y adorado
el océano de mi amor cobijaba
tu sentir, tu alma, tu cuerpo, tu todo.
ese cuerpo grácil y adorado
el océano de mi amor cobijaba
tu sentir, tu alma, tu cuerpo, tu todo.
Recuerdas que mientras te besaba
y el primer lucero aparecía,
entre las palmas lejanas resonaba
el son de una marimba que moría...?
y el primer lucero aparecía,
entre las palmas lejanas resonaba
el son de una marimba que moría...?
Cómo de mi brazo alegre paseabas
viviendo en un mundo que hoy se esfuma,
caminando bajo las estrellas
en al arena tibia, en bruñida espuma.
viviendo en un mundo que hoy se esfuma,
caminando bajo las estrellas
en al arena tibia, en bruñida espuma.
!Cómo te quería, y cómo te quiero,
te pienso y te oigo en la ola que suena
escucho en el viento marinero,
tu risa cual un canto de sirena.
te pienso y te oigo en la ola que suena
escucho en el viento marinero,
tu risa cual un canto de sirena.
Cómo te quería y cómo te recuerdo
mas, dejo enterrando en el fondo del mar
tu imagen, mis sueños, tu mismo recuerdo
quiero para siempre mi dolor curar...
mas, dejo enterrando en el fondo del mar
tu imagen, mis sueños, tu mismo recuerdo
quiero para siempre mi dolor curar...
Hay pañuelos agitándose en el puerto
al postrero recuerdo de los dos,
son gaviotas que en su vuelo a lo ignoto
con sus alas van diciéndome adiós.
al postrero recuerdo de los dos,
son gaviotas que en su vuelo a lo ignoto
con sus alas van diciéndome adiós.
Me mira la luna sobre las palmeras
lloroso te digo mar amigo, adiós;
tal vez ya no vuelva a estas riberas
adiós mar inmenso; adiós, adiós...
lloroso te digo mar amigo, adiós;
tal vez ya no vuelva a estas riberas
adiós mar inmenso; adiós, adiós...
Bolívar Delgado Arce
De: "Pinceladas de un sueño"
jueves, 17 de agosto de 2017
UN POEMA MARINERO (REEDITADO)
LA NOCHE EN LA ISLA
Toda la noche he dormido contigo
junto al mar, en la isla.
Salvaje y dulce eras entre el placer y el sueño,
entre el fuego y el agua.
Tal vez muy tarde
nuestros sueños se unieron
en lo alto o en el fondo,
arriba como ramas que un mismo viento mueve,
abajo como rojas raíces que se tocan.
Tal vez tu sueño
se separó del mío
y por el mar oscuro
me buscaba
como antes
cuando aún no existías,
cuando sin divisarte
navegué por tu lado,
y tus ojos buscaban
lo que ahora
-pan, vino, amor y cólera-
te doy a manos llenas
porque tú eres la copa
que esperaba los dones de mi vida.
He dormido contigo
toda la noche mientras
la oscura tierra gira
con vivos y con muertos,
y al despertar de pronto
en medio de la sombra
mi brazo rodeaba tu cintura.
Ni la noche, ni el sueño
pudieron separarnos.
He dormido contigo
y al despertar tu boca
salida de tu sueño
me dio el sabor de tierra,
de agua marina, de algas,
del fondo de tu vida,
y recibí tu beso
mojado por la aurora
como si me llegara
del mar que nos rodea.
Pablo Neruda
Toda la noche he dormido contigo
junto al mar, en la isla.
Salvaje y dulce eras entre el placer y el sueño,
entre el fuego y el agua.
Tal vez muy tarde
nuestros sueños se unieron
en lo alto o en el fondo,
arriba como ramas que un mismo viento mueve,
abajo como rojas raíces que se tocan.
Tal vez tu sueño
se separó del mío
y por el mar oscuro
me buscaba
como antes
cuando aún no existías,
cuando sin divisarte
navegué por tu lado,
y tus ojos buscaban
lo que ahora
-pan, vino, amor y cólera-
te doy a manos llenas
porque tú eres la copa
que esperaba los dones de mi vida.
He dormido contigo
toda la noche mientras
la oscura tierra gira
con vivos y con muertos,
y al despertar de pronto
en medio de la sombra
mi brazo rodeaba tu cintura.
Ni la noche, ni el sueño
pudieron separarnos.
He dormido contigo
y al despertar tu boca
salida de tu sueño
me dio el sabor de tierra,
de agua marina, de algas,
del fondo de tu vida,
y recibí tu beso
mojado por la aurora
como si me llegara
del mar que nos rodea.
Pablo Neruda
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