III
Aquí
yace la piedra
rompiendo tempestades,
el viejo capulí
con su canto
poliédrico
y dolido,
amainando el zumbido
de todas las historias
obsesionadamente enamorado
de toda la extensión de su ternura...
Aquí
en esta cúspide,
secreto manantial de sinagogas
de suspiros de barro
enamorado,
de silencios de rosa,
de ira pétrea,
en donde al Ande mira la mazorca
me embebo de llanto
camina mi latido
prendido
como el salvaje en risco
creciendo,
sintiendo
sosteniendo tu nombre
en el profundo pulso de la tierra,
para que crezca en amnios
el fuego
en la extensión de tu cintura.
(Azogues-Ecuador)
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Valoraré en sumo grado su inteligente como generosa referencia a este blog.